La Virgen del Pilar

Madre de Dios y Madre nuestra: Humildemente postrados ante tu altar, te entregamos y consagramos nuestro corazón y nuestra alma... para que, custodiados por tu maternal bondad, vivamos santamente (ver artículo)
Un relato claro que nos acerca, especialmente a los niños, a la Palabra de Dios. Resaltando los puntos más importantes de nuestra Historia de Salvación, y cómo Dios Padre Misericordioso demuestra su amor... (ver artículo)
Oh María, Madre de Cristo y Madre de los sacerdotes: me consagro a ti abandonando en tus manos de Madre toda mi existencia. Te entrego toda mi alma. Dígnate aceptarla para modelarla según el modelo de tu Hijo Jesucristo, único Sacerdote. Hago esta (ver artículo)