

Aquella mujer, ante la hemorragia se encerró en el baño. Sentía que estaba perdiendo a su bebé. Y gritó: "Cardenal Newman, por favor, ¡detén la hemorragia!" (ver artículo)
El Señor, lleno de sabiduría, me deja a ciegas. Él apenas si deja que por una rendija se cuele un haz lastimoso, necesario para salir de esa oscuridad.
(ver artículo)