

El sacerdote imparte la bendición al niño enfermo con el Santísimo Sacramento. Y le pequeño le dice a Jesús: “Si no me curas se lo diré a tu madre”.
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Él nos promete que luchará por nosotros, que está luchando ahora aunque no nos demos cuenta. Jesús quiere estar ahí con nosotros. (ver artículo)
Un acto de heroísmo puede más que mil plegarias, es la llama que quema nuestros pecados ante la Mirada de nuestro Adorable Jesús. El se abraza a nosotros y llora de emoción. (ver artículo)