El amor de Dios es la fuente del entusiasmo de Ignacio por la salvación de las almas, por las que emprendió tantas y tan grandes cosas... (ver artículo)
María Antonia consiguió dignificar el papel de la mujer, ya que supo relacionarse con el poder político y religioso, papel que hasta entonces sólo desempeñaban los hombres. (Siglo XVIII) (ver artículo)
El Santo Abandono nos dice que nada en nuestra vida es al azar. Ponerse en las manos de Dios nos da confianza, nos libera y nos da esperanza. (ver artículo)