

Santa Hildegarda de Bigen propone la curación del ser humano en su totalidad: espiritual, cósmico, psíquico y corporal. (ver artículo)
La noticia de que tenía cáncer hizo que saliese lo que era más querido para mi, y para mi sorpresa, lo que vino a mi conciencia, desde el primerísimo instante en que lo supe, fue el que yo era querida por Otro. (ver artículo)
«Recuerdo que una vez te pedí salud para mi madre y Tú me escuchaste, Señor» —Luis.
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“Estoy muy contenta, uno se siente impresionado de la Obra de Dios a través del sufrimiento, de tantas personas que rezan por mí”, escribió agradecida la hermana Cecilia. (ver artículo)