COVID-19 – Reina del Cielo https://www.reinadelcielo.org Fri, 12 Jun 2020 08:31:55 +0000 en-US hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.3.9 «La última unción» el New York Times sorprende hablando de la «Unción de los Enfermos» https://www.reinadelcielo.org/la-ultima-uncion-el-new-york-times-sorprende-hablando-de-la-uncion-de-los-enfermos/ Fri, 12 Jun 2020 07:01:13 +0000 http://www.reinadelcielo.org/?p=24639 El New York Times, que no suele ser un periódico amable con la Iglesia católica, ha sorprendido a muchos esta semana con un artículo el 6 de junio detallando el sacramento de la unción de los enfermos y la asistencia de muchos sacerdotes a los moribundos en el contexto del coronavirus, que en la enorme ciudad ha contagiado a más de 200.000 personas y ha causado la muerte de más de 17.000.

El extenso reportaje, firmado por Elizabeth Dias y con hermosas fotografías de Ryan Christopher Jones, se inicia recordando la enseñanza bíblica de la Carta de Santiago: “¿Hay enfermos entre vosotros? Que llamen a los presbíteros de la Iglesia, y que los presbíteros recen sobre ellos, ungiéndoles con aceite. La oración con fe salvará a los enfermos. Si han cometido pecados, sus pecados quedarán perdonados”.

Rezar entre los tubos del enfermo

Pero en tiempos de aislamiento por coronavirus, el rito físico de acercarse a ungir con aceite e imponer manos se ha complicado. El padre Ryan Connors, en el Elizabeth’s Medical Center, pone el aceite bendecido en bolas de algodón y usa fotocopias de los textos litúrgicos para rezar entre los tubos del enfermo, del que sólo sabe su nombre y que la familia lo ha solicitado. La hija del enfermo lo sigue por una pantalla, en otro edificio, y toma de la mano a una compañera de trabajo.

“Durante la pandemia de 1918, muchas iglesias cerraron sin servicios, pero no había duda de que los ministros podían visitar a los moribundos. Un siglo atrás, los sacerdotes respondían a las llamadas de los enfermos de día y de noche, según registraba un periódico católico de la época. Hoy, las enfermeras y doctores, no las familias o líderes espirituales, es más probable que sean testigos de la muerte de una persona”, dice el artículo.

En Boston, más hospitales dejan entrar a los sacerdotes

En Boston, el cardenal O’Malley ha designado un equipo de 21 sacerdotes para que se entrenen y acudan de forma segura a la unción de los enfermos de covid-19. Es una ciudad con mucha tradición católica y muchos de sus hospitales dejan acudir a los sacerdotes que cumplen las normas adecuadas. En otras ciudades de EEUU no les dejan entrar.

El artículo detalla que los ritos finales son en realidad 3 rituales: una confesión final con perdón de los pecados, la unción de los enfermos con aceite e imposición de manos y el poder comulgar. El texto recuerda que Jesús imponía las manos para curar a los enfermos.

El reportaje recoge varios testimonios de familias golpeadas por la enfermedad. Dunia Barrios, que no es católica, hizo venir a un sacerdote cuando su padre llevaba ya 2 semanas entubado y sedado, porque él sí lo era. Incluso si el enfermo está inconsciente, plantea, “a veces te preguntas, desde un punto de vista religioso, ¿cuán inconscientes están? ¿Pueden realmente oírte? La ciencia te dirá algo, pero hay algo más que ciencia.”

La familia de Elvira Arbusto, que murió sola en una residencia en abril, con 95 años, explica su sufrimiento sabiendo que ella moría a solas, sin conseguir ni introducir un sacerdote ni conectar por vídeo o internet.

A veces, el enfermo se cura

Otro caso es el de la familia de Addis Dempsey, sedado y entubado en Saint Elizabeth, cuando el padre Bill Williams le aplicó la unción de los enfermos a principios de mayo. “No es magia, es una llamada de los fieles a Dios, diciéndole, ¡Dios, necesitamos un abrazo ahora mismo!”, explicaba el padre a los parientes. Pero el caso es que pocos días después Addis Dempsey estaba desentubado y ya podía hablar por teléfono. Su familia cree que Dios ayudó en su recuperación.

El padre Barnes comenta al periódico: “a menudo piensas ‘esta persona va a estar en el cielo después de hablar conmigo’”. Los últimos ritos se aplican en estos casos a aquellos que están a punto de cruzar el umbral a la otra vida. “Es el momento más significativo, el que nos define, cómo morimos”.

Vivir bien es prepararse para la muerte

El padre Thomas Macdonald tiene la experiencia de que con frecuencia las enfermeras se unen a rezar con él por los pacientes en cuidados intensivos. “Vivir bien requiere prepararse para la muerte, reconocer que la muerte es parte de nuestro destino humano. Sin creer en Dios, sin creer en un propósito verdadero para nuestra vida, no sé como se hará”, comenta.

El reportaje finaliza detallando la oración del padre Connors con el señor Barrios inconsciente, que moriría tres semanas después. Una lectura del Evangelio de Mateo (“venid a mí los cansados y agobiados”), una absolución del pecado, la bola de algodón con aceite en la frente, las palabras… “Con esta santa unción, que el Señor en su amor y clemencia te ayuden con la Gracia del Espíritu Santo”. El algodón más adelante será quemado. Finaliza con una petición a la Virgen: “Santa María, Madre Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén”.

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Fuente: Religión en Libertad


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«Se puede encontrar a Dios en el laboratorio» https://www.reinadelcielo.org/se-puede-encontrar-a-dios-en-el-laboratorio/ Fri, 22 May 2020 15:55:52 +0000 http://www.reinadelcielo.org/?p=24550 ]]>

Francis Collins, prestigioso genetista, director de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU, y que actualmente está participando en el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus es también un converso y un valiente científico católico que habla abiertamente de su fe. Y por ello ha sido reconocido con el prestigioso Premio Templeton 2020.

El que fuera galardonado con el Premio Príncipe de Asturias en 2001 y liderara el histórico Proyecto del Genoma Humano ha sido reconocido con este nuevo premio por sus contribuciones a la visión de la religión a través de su trabajo científico.

Francis Collins, entregado a la ciencia y a la fe

El premio tiene una dotación de 1,1 millones de euros. Este galardón fue creado en 1972 por el millonario John Templeton para premiar a las personas que logran avances intelectuales, morales o sociales en las realidades espirituales. Hasta 2001 premiaba “el progreso de la religión”; después de ese año especificó que premiaba “la investigación o descubrimientos sobre realidades espirituales”.

Francis Collins fue nombrado por Benedicto XVI miembro de la Academia Pontificia para las Ciencias y es un converso al cristianismo. Este genetista pasó del agnosticismo al ateísmo en su juventud, y entonces estaba “muy contento con la idea de que Dios no existía y que no tenía interés en mí”.

“Ahí era donde estaba, si alguien tratara de plantear ese tema, me apresuraría a descartarlo y deseaba pasar a otra cosa, ya que tal vez haya tenido demasiados casos en los que me sentía como un objetivo para alguna persona que estaba tratando de venderme su fe”, afirmaba Collins.

Su conversión al cristianismo gracias a Lewis

Pero a los 27 años se convirtió al leer el libro Mero Cristianismo de CS Lewis, un impulso decisivo que llevó al científico a reconocer la existencia de Dios. Francis Collins explicaba que el argumento de Lewis le trastocó. Él decía que Dios es una posibilidad racional y eso era algo “que yo no estaba preparado para oír.Estaba muy feliz con la idea de que Dios no existía y de que no tenía interés en mí. Y al mismo tiempo, no podía alejarme”.

Este encuentro con Dios cambió completamente su forma de ver el mundo y la ciencia. Esto no le hizo ser peor científico, más bien al contrario, pues sus avances en el campo de la genética que le han hecho ser reconocido mundialmente los ha hecho siempre de la mano de su fe.

Así hablaba el responsable de la secuenciación del genoma humano sobre sus investigaciones: “Me sorprendió la elegancia del código genético humano. Me di cuenta de que había optado por una ceguera voluntaria y era víctima de la arrogancia por haber evitado tomar en serio el hecho de que Dios podría ser una posibilidad real”. Después de esto, Collins ha llamado al ADN el “lenguaje de Dios”.

La compatibilidad de ciencia y fe

En una entrevista pasada a Collins recogida por Tendencia 21 señalaba que “como científico que además es creyente, descubro en la exploración de la naturaleza una vía de comprensión de la mente de Dios. Se puede encontrar a Dios en el laboratorio, de igual forma que en una catedral”.

Y este prestigioso genetista que trabaja en una vacuna contra el coronavirus no ve conflicto alguno entre ciencia y fe. “Tanto ciencia como fe son formas de buscar la verdad. La ciencia la busca observando como funciona el mundo natural, y la fe busca respuestas a cuestiones más profundas, como ¿por qué hay algo hay en lugar de nada? o ¿cuál es el sentido de la vida? o ¿existe Dios? Todo requiere un cierto elemento de fe, no se puede ser científico si no se tiene fe en el hecho de que existe un orden en la Naturaleza y que ésta se comportará de una manera reproducible y predecible. Pero esto no constituye una prueba –aparentemente Dios tenía la intención de dejarnos tomar esta decisión. Quizá un salto de fe como éste suene arrebatado a un materialista convencido pero, ¿puede usted demostrar la belleza o el amor?”, explicaba.

La fe de muchos científicos

En aquella misma entrevista recordaba que “muchos científicos, como yo, creen en Dios, pero en general hemos estado más bien callados acerca de nuestras creencias. Sin embargo, creo que vivimos un momento crítico, especialmente en los Estados Unidos, frente a la decisión de cómo buscar verdad y sentido a nuestra vida ante el siglo XXI”.

Es evidente, agregaba, que es necesaria “la ciencia para que nos ayude a resolver muchos de nuestros problemas (enfermedades, sistemas de comunicación, cuidado del planeta). Pero una aproximación puramente materialista, desprovista del aspecto espiritual de la humanidad, nos empobrecerá.Después de todo, han existido ya en la historia intentos de este tipo que resultaron devastadores, como la Rusia comunista. Los humanos hemos comenzado la batalla entre ciencia y fe, y nos corresponde acabarla. Si puedo contribuir de alguna manera a redescubrir la armonía entre ambas, entonces me sentiré verdaderamente bendecido”.

Quién es Francis Collins

Francis Collins nació en una granja de Virginia en 1950. Obtuvo el doctorado en Química por la Universidad de Yale y se graduó como médico en la Universidad de Carolina del Norte. Collins fue sido profesor de medicina interna y genética humana en la Universidad de Michigan, liderando investigaciones que habían descubierto los genes responsables de enfermedades como la fibrosis quística; neurofibromatosis; enfermedad de Huntington; y el síndrome de progeria de Hutchinson-Gilford, una forma rara de envejecimiento prematuro.

En 1993 fue nombrado director del Centro Nacional de Investigación del Genoma Humano, supervisando el Proyecto del Genoma Humano, una colaboración internacional que en 2003 logró secuenciar las tres mil millones de “letras” de ADN en el genoma humano.

Ahora, Collins está supervisando la colaboración de los NIH con varias compañías farmacéuticas y agencias gubernamentales para desarrollar una vacuna para el COVID-19. Collins dijo a The Associated Press la semana pasada que al menos una vacuna potencial estará lista para comenzar las pruebas a gran escala en julio y que otras seguirán pronto.

En 2007 fundó la Fundación BioLogos, con el objetivo de abordar los temas centrales de la ciencia y la religión para mostrar la compatibilidad entre ciencia y fe cristiana.

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Fuente: Religión en libertad


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