

Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédeme la gracia de que pueda siempre invocar tu bellísimo nombre ya que él es el Socorro del que vive y Esperanza del que muere.
(ver artículo)
Los habitantes de Tumaco, por haber sido salvados de la muerte gracias a Jesús Sacramentado, daban muestras de ferviente gratitud... (ver artículo)